16 de febrero de 2012

Arte latte



“Si es usted de esos que empieza un día con un cremoso cappuccino y lo acaba con una espumosa cerveza, entonces su día comienza y acaba con uno de los alimentos más intrigantes científicamente”

Esta afirmación ha sido escrita en un libro en cuya redacción han participado dos profesoras del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Granada. Se trata de "La cocina como laboratorio: reflexiones sobre la ciencia de la comida" publicado por la Universidad de Columbia de Nueva York. En concreto han colaborado aportando su conocimiento en el capítulo que trata sobre las propiedades físico-químicas de las espumas lácteas y, con ello, dan pautas para descubrir el secreto de la preparación de un buen cappuccino. Para los cafeteros, el disfrute del café es una verdadera experiencia para los sentidos. La incorporación de aire en la leche convirtiéndola en espuma, no solo mejora la presentación y endulza el gusto, sino que eleva la experiencia sensorial del café.

(Posiblemente esto, y no un jugoso contrato, es lo que haya llevado a G.Clooney a ser imagen de una conocida firma cafetera.)


15 de febrero de 2012

Gargamel y compañía



Al mirar el dibujo que ilustra la entrada, imaginamos esa voz de pitufo que a todos nos hace sonreír...

¿Cómo se puede lograr?

Pues ni más ni menos que con helio.  




Este gas noble, de símbolo químico He, puede cambiar el timbre de voz. Esto se produce por ser menos denso que el aire. Así, la velocidad del sonido en él es tres veces mayor y al inhalarlo, el timbre de la voz sube debido al aumento en la frecuencia con la que vibran las cuerdas vocales situadas en la laringe.



Esto puede parecer muy divertido pero no lo es tanto si conociéramos los riesgos a los que nos conduciría inhalar helio puro habitualmente. Al hacerlo, no inhalamos el gas verdaderamente imprescindible para nuestras células que es el oxígeno (O2). Como resultado, se podrían lesionar los pulmones y también introducirse burbujas de helio en las arterias que podrían llegar hasta el cerebro y causar un derrame cerebral e incluso la muerte.

14 de febrero de 2012

¡¡¡Snif!!!





Al cortar una cebolla rompemos sus células y con ello se producen reacciones químicas que originan piruvato, amoniaco y syn-propanotial-S-óxido. Éste último -que alcanza el máximo a los 30 segundos de hacer el corte- al contactar con el agua del ojo se descompone en propanal, ácido sulfhídrico y ácido sulfúrico, que es el que probablemente produce la molestia en la conjuntiva y, el ojo, como mecanismo de defensa, produce lágrimas para diluirlo. Para evitar esto, basta con mojar el cuchillo que usemos para partirla, así el syn-propanotial-S-óxido reaccionará con ella y no llegará a nuestros ojos.



5 de febrero de 2012

Instante eterno



Estos días heladores, he contemplado con perplejidad a esos bañistas que no prescinden de su inmersión en el mar independientemente de la temperatura externa, y me han parecido un oxímoron visual.

Investigando sobre este término - que siempre he asociado a palabras como "envida sana", "vida eterna", "guerra preventiva" y muchos más- compuesto por la combinación de dos conceptos antitéticos, he descubierto, gracias a un estudio llevado a cabo por investigadores del BCBL y publicado en la revista NeuroImage, que su uso ayuda a desarrollar una mayor actividad cerebral.


Si es así, podemos empezar a ponerlo en práctica con este soneto de Quevedo:


Definiendo El Amor

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado. 

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado. 

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo,
enfermedad que crece si es curada. 

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo.


1 de febrero de 2012

Frío polar

Interesante vídeo explicativo que analiza la ola de frío polar continental de primeros de febrero de 2012.



19 de enero de 2012

Chicle, ¿bueno para la mente?


Quizá muchos Institutos de educación secundaria tendrían que rehacer su reglamento de régimen interno y permitir mascar chicle en clase si se tuviera en cuenta un estudio realizado por investigadores del Baylor College of Medicine y patrocinado por el Instituto Wrigley Science en el que se refleja que el mascar chicle mejora el rendimiento académico de los alumnos porque disminuye el estrés, mejora el estado de alerta y alivia la ansiedad.

La prueba se realizó a estudiantes de edades comprendidas entre los 13 y los 16 años. Algunos fueron elegidos para masticar chicle sin azúcar durante la clase de matemáticas mientras que hacían los ejercicios y los exámenes. Tras 14 semanas, el resultado fue que los que habían mascado chicle presentaban un aumento de un 3% en las calificaciones de esa materia. Los profesores constataron que estos necesitaban menos descansos y mantenían mejor la atención.

¿Será este el motivo por el que determinados políticos lo mascan durante sus apariciones públicas?

17 de enero de 2012

¿Sabe o no sabe?



¿Dará lo mismo comer el yogur con cualquier cucharilla? Pues parece ser que no. Tres estudios de la Universidad Politécnica de Valencia junto con la Universidad de Oxford y el King's College de Londres, publicados recientemente en Journal of Sensory Studies y Food Quality and Preference, así lo constatan.





Primer estudio:


“El hecho de que una cuchara sea de metal o de plástico nos transmite una sensación, ya que cada material tiene unas connotaciones que hemos adquirido con el tiempo. Las cucharas de plástico las asociamos a alimentos y momentos de consumo rápido, mientras que lo contrario ocurre con la cubertería de plata", afirma Betina Piqueras Fiszman, investigadora de la Universitat Politècnica de València (UPV).Tras dar a probar la misma muestra de un yogur de vainilla con una cuchara de metal y otra de plástico con acabado metálico, los consumidores, sin saber que era el mismo yogur, opinaron que la muestra consumida con la cuchara de metal era de mayor calidad y les gustó más a niveles estadísticamente significativos. Luego el metal cambia el sabor.

Segundo estudio:


Sirvió para demostrar que el tipo de metal también modifica el sabor. En el Instituto de Materiales de Londres (King’s College), se comprobó cómo distintos metales modifican el sabor de distintas muestras de cremas. Para comprobarlo, utilizaron cuatro cucharas: una de acero inoxidable, y otras tres bañadas en oro, cinc, y cobre.

 “Dimos a los participantes cinco cremas, una amarga, otra ácida, otra dulce, otra salada y otra neutra con cada una de las cucharas, pidiéndoles que evaluaran el sabor básico de cada muestra. Tras analizar los resultados, descubrimos que cada cuchara afectaba en mayor o menor medida la percepción del sabor de cada crema, algunas incrementando la intensidad del sabor dominante de las cremas. Por ejemplo, las cucharas bañadas en cinc y cobre, además de transferir un sabor algo amargo y metálico, realzaban el sabor dominante. Contrariamente a nuestras expectativas, su gusto metálico no influyó en la percepción del consumidor”, explica Betina Piqueras. 


 Tercer estudio: 


Se demostró con él que el color del plato donde se sirve la comida puede afectar a la percepción de la misma. Se llevó a cabo en la UPV y la Universidad de Oxford, en colaboración también con la Fundación Alicia (Barcelona).


“Simplemente evaluamos la misma mousse de fresa en platos blancos o negros”, apunta Betina Piqueras.Sin saber que lo que estaban probando en distintos platos era el mismo producto, los consumidores tenían que evaluarla en dulzura, en intensidad de sabor, calidad y agrado. “Los resultados demostraron que la mousse servida en platos blancos fue percibida significativamente más dulce, más intensa de sabor, y gustó más. Explicamos los resultados en base a una serie de ilusiones ópticas de contraste. El blanco del fondo puede que afecte a la percepción del color de la mousse, haciéndola parecer de un rosa más intenso, de ahí que la gente la perciba como más intensa en sabor, y consecuentemente, gustara más, en comparación al fondo oscuro”, añade Piqueras. 






 Referencias


http://www.agenciasinc.es/
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1745-459X.2011.00351.x/abstract
http://www.journals.elsevier.com/food-quality-and-preference/
http://www.wiley.com/bw/journal.asp?ref=0887-8250

10 de enero de 2012

Ser todo orejas





Este año, el spot publicitario empleado para anunciar la Lotería del Niño del 6 de Enero ha utilizado unas imágenes de un niño, haciendo algo prácticamente imposible gracias a la tecnología: mover las orejas. 
Seguramente conozcamos a alguien que puede mover ligeramente alguna oreja, e incluso las dos independientemente, pero no es lo habitual.¿Cuál es la razón por la que no hemos desarrollado esa capacidad que sí poseen muchos animales? La respuesta más probable es que no precisamos mover las orejas para captar sonidos puesto que el sentido que prevalece en nosotros es la vista. En las personas capaces de hacerlo -hay un claro componente hereditario en ellos aunque se puede ejercitar- ha quedado como un vestigio de la evolución del mismo modo que las muelas del juicio o el apéndice: no sirven para nada.
Dejo una tabla de entrenamiento por si alguien se anima...