“Si es usted de esos que empieza un día con un cremoso
cappuccino y lo acaba con una espumosa cerveza, entonces su día comienza y
acaba con uno de los alimentos más intrigantes científicamente”
Esta afirmación ha sido escrita en un libro en cuya redacción han participado dos profesoras del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Granada. Se trata de "La cocina como laboratorio: reflexiones sobre la ciencia de la comida" publicado por la Universidad de Columbia de Nueva York. En concreto han colaborado aportando su conocimiento en el capítulo que trata sobre las propiedades físico-químicas de las espumas lácteas y, con ello, dan pautas para descubrir el secreto de la preparación de un buen cappuccino. Para los cafeteros, el disfrute del café es una verdadera experiencia para los sentidos. La
incorporación de aire en la leche convirtiéndola en espuma, no solo mejora la presentación y endulza el gusto, sino que
eleva la experiencia sensorial del café.
(Posiblemente esto, y no un jugoso contrato, es lo que haya llevado a G.Clooney a ser imagen de una conocida firma cafetera.)








